Hace 115 años, una sencilla navaja dio origen a una trayectoria construida con trabajo, innovación y dedicación. En celebración de su historia, Tramontina relanza la Navaja Santa Bárbara — el primer producto que marcó el inicio de todo.
Su producción era totalmente manual, hecha con limas, mazas, martillos y herramientas rudimentarias.
Los moldes guiaban el corte del acero en máquinas accionadas con la fuerza de los pies, mientras que los mangos se elaboraban con materiales disponibles en la región. La leña de los bosques cercanos alimentaba el fuego que calentaba y moldeaba cada pieza.
Más que un producto, representaba el inicio de un sueño.


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La Navaja Santa Bárbara comenzó como un producto artesanal.

En celebración de su historia, la navaja vuelve renovada.


Mayor durabilidad y resistencia en el uso diario.
Una forma que atraviesa generaciones.

Construcción robusta pensada para diferentes situaciones.
Belleza natural combinada con alta resistencia y practicidad en el día a día.
Antes del primer uso, lave bien el producto y séquelo completamente.
Manipúlelo con cuidado, ya que es un objeto cortante y punzante, y manténgalo fuera del alcance de los niños.
Para una mayor durabilidad, se recomienda secarlo bien antes de guardarlo, incluso después de lavarlo en el lavavajillas.
Para desechar el producto y su embalaje, siga las orientaciones de reciclaje vigentes.